Pinarejo, Cuenca.

La iglesia actual se levanta como el edificio religioso más visible del pueblo: un templo de una sola nave con planta de cruz latina, crucero con cúpula y torre-campanario de planta cuadrada que destaca sobre el caserío. Su volumetría —frontones, óculos en los extremos del transepto y un cimborrio que asoma sobre las cubiertas— le da una presencia alargada y esbelta.
Sobre su datación y orígenes hay referencias ligeramente distintas en las fuentes locales. Varias guías y fichas turísticas y culturales sitúan la construcción a finales del siglo XVII y principios del XVIII, describiéndola como de estilo tardo-renacentista/renacentista y hecha en sillar con esquinas y remates de buena sillería. Estas fuentes señalan la planta en cruz latina, la cúpula de media naranja sobre arcos torales y los contrafuertes exteriores.

Otras referencias locales mencionan la existencia de una ermita anterior dedicada a Santa Águeda en los alrededores y recogen tradiciones sobre una ocupación religiosa más antigua del lugar; en algún documento local se apunta que, en cierta fase histórica, la ermita quedó sin culto y se configuró la parroquia moderna en fechas anteriores (la cronología exacta varía según las fuentes). En resumen: el culto a Santa Águeda es antiguo en el entorno, y la iglesia parroquial que vemos hoy fue edificada/transformada en época moderna temprana (siglos XVII–XVIII).
La Guerra Civil Española golpeó con violencia muchas iglesias de la provincia y la de Pinarejo no fue excepción: el retablo mayor sufrió destrucción y el templo quedó dañado —se perdió parte del tejado de madera y varias imágenes—. El retablo fue reconstruido en la posguerra, alrededor de 1950, y la talla de la patrona, Santa Águeda, que se venera actualmente es una imagen datada en el siglo XVIII (según las fuentes locales).
La iglesia no solo es un edificio: es el centro de la devoción y las fiestas del pueblo. Las fiestas patronales en honor de Santa Águeda se celebran a principios de febrero (tradicionalmente del 4 al 7), con procesión de la imagen, la “Aguedilla” (una imagen menor que sacan las mujeres) y usos festivos y taurinos que han ido transformándose con el tiempo, pero que mantienen viva la tradición local.